camino lebaniego logo

Curiosidades de los caminos de peregrinación

miércoles 23 febrero 2022

A lo largo de la historia, los caminos que llevan a Santiago de Compostela han estado salpicados por numerosos mitos y leyendas que han sido salvaguardados gracias a la tradición oral, o que han plasmado su testimonio en diferentes fachadas, reliquias y lugares emblemáticos de las rutas jacobeas.

Todos los artículos

Para entrar en materia, primero hablaremos del origen de la peregrinación a Santiago, cuya leyenda es cuanto menos curiosa: A principios del siglo IX un eremita de nombre Pelayo avistó unas luces que procedían de la tierra, y éste, asombrado por tal suceso, avisó al obispo Teodomiro de Iria Flavia quien, tras seguir el rastro de aquella estrella brillante y fija, encontró el sepulcro donde descansaban los restos del apóstol Santiago. Fue el propio rey Alfonso II el Casto quien levantó un templo en su honor, siendo el primer peregrino que se desplazaba desde la corte de Oviedo hasta la tumba del predicador.

Sin embargo, llama la atención que este hecho sucediera algunos años después de que Beato de Liébana, presbítero de gran importancia histórica y política que moraba en el monasterio de San Martín de Turieno, hoy Santo Toribio de Liébana, ensalzara la figura de Santiago El Mayor en su poema O Dei Verbum, defendiendo que éste era el evangelizador de España. En consecuencia, se crea una idea de unión y comunión alrededor de su figura, que empieza ya a perfilarse como el Patrón de España. Beato se consideraba en posesión de la traditio, el heredero de la verdadera palabra del Apóstol Santiago que había elegido España para renacer.

beato

Foto: Fundación Camino Lebaniego

El culto al apóstol se extendió rápidamente entre los cristianos peninsulares y fue proclamado patrón del reino de Asturias y, por consiguiente, de todos los territorios que los sucesivos reyes iban reconquistando a los musulmanes.​ Por esta razón, surgió la costumbre entre los ejércitos cristianos de invocar su nombre antes de entrar en batalla.

En el caso de Cantabria, donde dos caminos de peregrinación discurren por sus tierras, podemos mencionar diferentes curiosidades que enriquecen su fascinante historia. En torno al Camino Lebaniego, concretamente alrededor del monasterio de Santo Toribio de Liébana, podemos hablar de dos interesantes leyendas:

La primera cuenta que, a la llegada de Santo Toribio de Palencia y sus compañeros a La Viorna para fundar el cenobio, éste subió a lo más alto de la cumbre y, mirando a poniente el impresionante paisaje de Picos de Europa, dijo: “Donde caiga mi cayada, allí será mi morada”, arrojando su bastón al valle mientras lo pronunciaba.

El bastón cayó dando tumbos por las profundas vaguadas, sin ser atrapado por la espesa vegetación y deslizándose entre los bosques de hayas, fue a parar al rellano abrigado donde hoy se encuentra el monasterio de Santo Toribio.

monasterio

Foto: Fundación Camino Lebaniego

Otra de las curiosidades que giran en torno al cenobio lo podemos apreciar en los dos capiteles principales de la actual iglesia construida en el siglo XIII. La leyenda cuenta que el santo contaba con la ayuda de un paciente y afable buey en la construcción de la iglesia. Sin embargo, un hambriento oso cantábrico salió bruscamente de la espesura y se arrojó sobre el desamparado buey, terminando así con su vida. Ante tal acontecimiento, Santo Toribio se dirigió al oso y, tras una intervención divina, consiguió amansar a la fiera, obligándole a servirle en el lugar que entonces ocupaba el dócil buey.

capiteles

Foto: Fundación Camino Lebaniego

Artículo: Fundación Camino Lebaniego/ Sandra Jiménez

Todos los artículos

Más actualidad sobre el Camino Lebaniego