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Fiesta de la Exaltación de la Santísima Cruz

martes 14 septiembre 2021

Una fecha señalada para los habitantes de la comarca lebaniega, donde locales y visitantes se congregan en el Monasterio de Santo Toribio para celebrar la solemne eucaristía y venerar la reliquia de la Santísima Cruz, el Lignum Crucis.

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Este festejo se viene celebrando desde 1.900, extendiéndose hasta Potes y colmando el ambiente de actuaciones y entretenimiento para todas las edades: desfile de gigantes y cabezudos, actuaciones, verbenas, mercadillo de productos artesanales, fuegos artificiales, entre muchas más actividades que se prolongan durante varios días. Esta fiesta goza de buen reconocimiento, por lo que en 1933 se declaró Fiesta de Interés Turístico Regional.

Posteriormente a este día, el 15 de septiembre se celebra el Día de Liébana, donde se enaltecen las costumbres y artes propias de cada comarca a través de talleres, ambientación musical y mercados tradicionales.

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La fiesta de la Exaltación de la Santa Cruz remonta su origen hacia el año 325 cuando Santa Elena, madre del emperador Constantino, encontró la cruz en la que Cristo había muerto. Ésta decidió partirla en tres partes, una permanecería en Jerusalén, otra parte iría a Roma y la otra a Constantinopla.

Un siglo después, un monje de nombre Toribio de Astorga se hallaba en Jerusalén y se le encomienda la tarea de proteger las reliquias allí conservadas. Éste regresa a España con las reliquias, entre ellas la parte del brazo izquierdo de la Cruz de Cristo, ya que la ciudad iba a ser invadida y saqueada por los persas. Esto fue así que, en el año 614, éstos tomaron la ciudad y se llevaron parte de la Cruz que allí permaneció, siendo rescatada en el año 629 por el emperador Heraclio y llevándola de vuelta a Jerusalén el 14 de septiembre del mismo año.

Con la invasión musulmana de la Península Ibérica en el año 711 y en su avance hacia el norte durante los siguientes años, el rey de entonces, Pelayo, muere y toma el relevo Alfonso I. Éste, tras los ataques a Astorga y León, provocó la repoblación de territorios del norte, entre ellos, Liébana. Se dice que es en este contexto, cuando se produce el traslado del cuerpo de Santo Toribio de Astorga y las reliquias al entonces llamado Monasterio de San Martín de Turieno en Liébana, con el fin de ponerlas a salvo de los musulmanes. Sin embargo, otros defienden que el traslado se produjo entre los siglos IX y X, cuando ya existían pruebas de devoción a las reliquias y a los restos del Santo, hecho que fue ganando importancia provocando el cambio de nombre del monasterio a Santo Toribio.

No es hasta 1316 cuando se encuentran documentos mencionando al Lignum Crucis, cuya veneración y muestra de fe cobrará mayor fuerza a mediados del S. XV en adelante, atrayendo a enfermos que buscaban la sanación a través del contacto con la Cruz y a multitud de peregrinos que se desviaban del Camino del Norte hacia Santiago para adorarla.

En 1512, el papa Julio II otorgó la bula donde confiere la obtención del jubileo cuando la fiesta del Santo, el 16 de abril, caía en domingo y se extendía a los siete días siguientes. Esta fue ratificada tras un proceso de probanza, finalizando en 1515 con la bula emitida por su sucesor León X y posteriormente ampliada a un año en 1967 por Pablo VI.

Actualmente, la peregrinación al Monasterio para venerar la Santa Reliquia, ahora custodiada por monjes franciscanos, pervive y pone de manifiesto el privilegio y trascendencia de este hito histórico que comparte, tradicionalmente, con las ciudades Santas de Roma, Jerusalén y Santiago de Compostela.

La fiesta de la Exaltación de la Santísima Cruz es una especial ocasión para juntar a los vecinos de la comarca e invitar a turistas y peregrinos a conocer y vivir el sentimiento de gran carga simbólica que representa para la comunidad cristiana.

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Artículo: Fundación Camino Lebaniego/ Sandra Jiménez

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