El Camino Lebaniego conquista a un grupo internacional en un viaje de prensa lleno de experiencias auténticas
lunes 11 mayo 2026Naturaleza, patrimonio, hospitalidad y senderismo marcaron un recorrido por Cantabria que dejó una excelente impresión entre los participantes y abrió nuevas oportunidades de colaboración turística internacional
La Fundación Camino Lebaniego vivió la pasada semana una experiencia muy especial recorriendo el Camino Lebaniego junto a un grupo internacional de participantes que pudieron descubrir de primera mano la esencia de este itinerario único: naturaleza, patrimonio, hospitalidad y autenticidad.
Durante cuatro días, el viaje de prensa organizado por la Fundación Camino Lebaniego en colaboración con Turespaña y Cantur, permitió mostrar algunos de los rincones más emblemáticos del camino, pero también esos pequeños momentos inesperados que convierten un viaje en una experiencia inolvidable.
Desde la llegada del grupo a Santander, el ambiente fue cercano y muy positivo. La primera jornada permitió descubrir Santander y comenzar a crear vínculos entre participantes procedentes de distintos países y perfiles profesionales relacionados con el turismo y la comunicación.
El segundo día nos llevó hacia la costa occidental de Cantabria. Antes de llegar a Comillas, hicimos una breve parada improvisada en Santillana del Mar, uno de los pueblos más bellos y visitados de la región. También visitamos San Vicente de la Barquera y el albergue que hay en este municipio, capitaneado por su hospitalera Érika.
Uno de los grandes momentos del viaje llegó con la Senda del Nansa. Las lluvias de los días anteriores nos hacían dudar sobre si realizar o no este tramo debido al barro y al estado del terreno. Finalmente decidimos seguir adelante y fue todo un acierto. El recorrido junto al río Nansa sorprendió a todos por su belleza y tranquilidad, convirtiéndose en una de las experiencias favoritas de la jornada.
La llegada a Cicera y la estancia en el Molino de Cicera nos permitió descubrir otra de las grandes fortalezas del Camino Lebaniego: la cercanía de las personas que viven y trabajan en el territorio. A la mañana siguiente, David, propietario del alojamiento, quiso compartir con el grupo un rincón muy especial no incluido inicialmente en el programa: la ruta de las Agüeras. Fue un pequeño paseo de apenas veinte minutos, pero dejó una enorme impresión entre los participantes por la belleza del entorno y la sensación de autenticidad que transmite este paisaje.
Después continuamos hacia Liébana siguiendo el programa previsto, aunque adaptando ligeramente el tramo senderista inicialmente planteado entre Cabañes y el Habario de Pendes. Finalmente comenzamos en Allende, recorriendo el curso del río Robejo hasta llegar al Habario de Pendes. Fue un tramo exigente físicamente, pero precisamente por eso resultó especialmente gratificante para el grupo, que mostró en todo momento un gran entusiasmo por caminar y descubrir el territorio paso a paso.
Las visitas culturales a Santa María de Lebeña, la Torre del Infantado y Potes completaron una jornada en la que patrimonio, paisaje e historia se combinaron a la perfección.
El último día estuvo marcado por la visita al Monasterio de Santo Toribio de Liébana y Fuente Dé, uno de los lugares que más impresionó a los participantes. Allí pudieron disfrutar del paisaje, caminar por el entorno y descubrir uno de los escenarios naturales más espectaculares de Cantabria.
Más allá de los lugares visitados, este viaje de prensa dejó algo especialmente valioso: la conexión humana. El grupo creó una relación excelente desde el primer día, compartiendo conversaciones, experiencias y una admiración común por el Camino Lebaniego y todo lo que representa.
Además, uno de los participantes estadounidenses, vinculado tanto al mundo del podcast como a una empresa especializada en viajes del Camino de Santiago, mostró un gran interés en seguir colaborando y explorando futuras sinergias con la Fundación Camino Lebaniego.
Experiencias como esta refuerzan la idea de que el Camino Lebaniego no es solo un itinerario cultural o una ruta de senderismo. Es una manera de descubrir Cantabria desde dentro, a través de sus paisajes, su patrimonio y, sobre todo, de las personas que hacen del camino una experiencia auténtica e inolvidable.