logo fundacion camino lebaniego

Consejos

Preguntas frecuentes y consejos prácticos para iniciar el Camino Lebaniego.

Si ya has decidido que vas a hacer el Camino, ya estás en el Camino

La intención supone el 100% de lo que necesitas para alcanzar tu objetivo, porque cuando el peregrino que hay en ti se pone en marcha la aventura comienza.

Antes de empezar a caminar

Si no estás acostumbrado a caminar te recomendamos que lo hagas con anterioridad, aumentando el tiempo, cada semana, para coger fondo.

Los que no entrenan antes de empezar el Camino, también lo hacen y consiguen finalizar las etapas, aunque con mayor dificultad.

Otra opción es comenzar a entrenar en el camino sin pasar de los 20 km diarios. Haz estiramientos antes de comenzar.

Ver PDF de consejos

Información útil para preparar el Camino Lebaniego

El Camino está preparado para que no tengas que planificar en exceso con antelación. Si bien hay un mínimo de información que te recomendamos tener en cuenta:

  • Elige qué ruta vas a seguir, cuál es tu punto de partida y de llegada y los principales puntos de paso. En nuestra web puedes consultar los dos caminos de peregrinación por Cantabria, el Camino del Norte y el Camino Lebaniego.

  • Informarte de los albergues abiertos en tu camino ya que no todos abren todo el año.

  • Consulta los servicios alrededor de estos albergues como tiendas, bares, cajeros etc., para hacer una estimación de cuántos kilómetros cuentas tan sólo con tus propios recursos.

  • No te olvides de tu credencial. En Cantabria la puedes solicitar en la iglesia del Cristo, en la catedral de Santander. Las asociaciones de amigos del Camino, activas en distintas comunidades autónomas, también suelen tener.

Alimentación necesaria para realizar el Camino Lebaniego

Tan importante como el calzado, la mochila y la preparación física es la alimentación. El aporte de hidratos y proteínas a lo largo del día es vital. Te recomendamos que lleves alimento energético siempre en la mochila, como chocolate negro, frutos secos o barritas energéticas

Desayuna bien y sin prisas y cada 2 horas toma alimento y bebida en pequeñas cantidades. Cena tranquilamente y suficiente aunque el aporte de hidrato ya no será tan necesario. Bebe agua durante el día.

¿Qué calzado utilizar en el Camino Lebaniego?

El tipo de calzado dependerá de la época del año que hagas el Camino pero sobre todo ¡no estrenes calzado!

Las botas de montaña son un mito, resultan muy duras y pesadas y muy poco adecuadas para el asfalto. Es preferible llevar zapatillas de deporte aunque lo más recomendable son las zapatillas de trekking con Goretex. Son flexibles y de suela adaptable a todos los terrenos y al peso de la mochila y favorecen la transpiración y protegen el pie del agua y la humedad.

Lleva también otro calzado cómodo para usar una vez finalizada la etapa y en los albergues.

¿Cómo preparar tu mochila para el Camino Lebaniego?

Como un caracol que se mueve con su casa a cuestas, así serás tú con tu mochila. Por eso, lo primero y más recomendable es que la mochila sea de calidad:

  • De tamaño acorde a tu capacidad de peso. Cuanto más grande la mochila más llevarás y es fundamental que viajes con lo imprescindible. No es recomendable llevar más del 10% de tu peso, te puede pasar factura física.

  • Con funda protectora del agua. Muchas ya lo traen incorporado pero si no lo tienen puedes comprarla aparte. Si llevas capa con cubremochila no la necesitas.

  • Ajustable a tu cuerpo y a tu estatura. Cuanto más ajustada a tu cuerpo mejor.

Y ahora ¿qué metes en la mochila? Este es el gran reto. Nosotros, además de recomendarte que viajes con lo imprescindible, es cierto que si hay 12 peregrinos habrá 12 mochilas diferentes. No obstante te hacemos una posible mochila para orientarte.

  • Documentación: carnet de identidad, tarjeta de la seguridad social y credencial.

  • Botiquín: aspirinas o antiinflamatorios, Vicks VapoRub para aplicarte a los pies cada mañana, evitando así ampollas y catarros, tiritas.

  • Aseo: cepillo y pasta de dientes, gel, champú y una pastilla de jabón para la ropa de tamaño mini. Toallitas húmedas y para quien lo necesita cuchillas o maquinilla de afeitar.

  • Una toalla de microfibras.

  • El móvil, cargador y batería externa para trayectos más largos.

  • Una navaja multiusos, frontal y mechero.

  • Saco de dormir ligero.

  • Tapones para los ronquidos de la noche.

  • Cantimplora de un litro.

  • Un par de bastones de trekking.

  • Dos o tres mudas.

  • Dos o tres pares de calcetines.

  • Un par de camisetas de poliéster. Las camisetas de algodón no transpiran y tardan mucho en secar.

  • Imperdibles y pinzas por si quieres colgar la ropa que has lavado en el albergue por fuera de la mochila para que seque mientras caminas.

  • Un par de pantalones de senderismo.

  • Una sudadera o chaqueta ligera.

  • Una capa de agua con cubremochila.

  • Un gorro, gafas de sol y protección solar de tamaño mini.

  • Para los meses de invierno se recomienda llevar un polar en vez de chaqueta, un cortavientos impermeable en vez de capa, guantes y una braga, así como un saco de dormir más espeso. Puedes incluso llevar unas mallas para llevar debajo de los pantalones. Te recomendamos que te gastes más dinero en material de mayor calidad ya que normalmente el material de calidad suele abrigar más siendo más ligero.

Un último consejo...

Sé prudente, empieza poco a poco, observa, conoce y respeta tus limitaciones. Haz estiramientos, confía, camina de menos a más y llegarás lejos.

¡Y lo más importante!

Ya sabes que lo importante es el camino y no la meta y que el camino se hace día a día. Vive el momento presente, funde tu mente, tu cuerpo y tus pies con la experiencia del Camino. Hacer el Camino de Peregrinación tiene una importante similitud con hacer el Camino de la Vida. Suelta, vive, celebra, disfruta, a cada paso, aprendiendo de cada paso anterior y sin pensar en los pasos que aún te faltan.

¡Estate presente! ¡Buen Camino!

Dudas sobre el Camino