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Historia y Cultura

Año Jubilar Lebaniego

El pasado Año Santo Jubilar Lebaniego tuvo lugar en 2017 y está contabilizado en los anales eclesiásticos como el septuagésimo tercero.

En 2023 celebramos el número 74. Momento en que volverá a abrirse la Puerta del Perdón del santuario de Santo Toribio.

En 2023 celebramos el número 74.

Año Santo Jubilar

El Año Jubilar se ha denominado “Acontecimiento de Excepcional Interés Público”. Como cada Año Santo, el Gobierno de Cantabria organizará una serie de actividades religiosas y culturales, encaminadas a poner en valor la importancia histórica, social, política y religiosa de la región de Liébana, con el Monasterio de Santo Toribio como punto central.

Tal y como viene ocurriendo desde la Edad Media, cada cierre simbólico de la Puerta Del Perdón no supone en ningún caso el cierre de las puertas de la actividad hasta el siguiente Jubileo. De igual forma, tampoco supone para Liébana el cierre de las puertas de la acogida, sino que, añadiendo este renovado valor a sus ya numerosos recursos, deberá mantenerlas constantemente abiertas para todo aquel que desee conocer esta región disfrutando del legado, el patrimonio y los valores que convierten a esta comarca de Cantabria en nuestra “Tierra de Júbilo” dado que no tiene porqué ser Año Jubilar para hacer la peregrinación y vivir la experiencia del Camino Lebaniego hasta el Monasterio de Santo Toribio.

Premios Beato de Liebana

En la Edad Media no se concebía peregrinar hasta Santiago de Compostela sin pasar por Santo Toribio, sin pasar por Liébana.

Tal y como hacían los primeros peregrinos, la visita al Lignum Crucis en el Monasterio de Santo Toribio es visita obligada. En la Edad Media no se concebía peregrinar hasta Santiago de Compostela sin pasar por Santo Toribio, sin transitar por Liébana. Este lugar era, en sí mismo, lugar de peregrinación, con identidad propia, la que le deba los poderes curativos y milagrosos que se le atribuían a los restos del Santo de Astorga (el que se venera como Santo Toribio) y a la propia Reliquia.

Algunos de estos peregrinos terminaban aquí su camino, otros muchos continuaban hasta Santiago. Varias eran las rutas de enlace desde Liébana hasta Santiago, cada una diferente, cada una con sello particular. Bien atravesando los Picos de Europa, bien retomando el Camino del Norte o bien a través de la Ruta Vadiniense, todos los caminos llevaban hasta Santiago, no sin antes haber llegado hasta Santo Toribio de Liébana.

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Monasterio Santo Toribio Liebana

Condiciones para obtener la “gracia jubilar”

Si en algún momento los peregrinos hacemos el Camino es importante hay que saber que en todo Año Jubilar hay unas condiciones para obtener la “gracia jubilar”, o lo que se conoce como la indulgencia plenaria, el perdón de todos los pecados.

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Estas condiciones son las siguientes:

  • PRIMERO: SE PIDE REZAR

    • El Padrenuestro (como signo de que volvemos al Padre Dios).

    • El Credo (como renovación de nuestra fe).

    • Una oración por el Papa (Padrenuestro, Salve, Avemaría).

  • SEGUNDO: HAY QUE CONFESARSE

Confesión y comunión en el mismo día o en una fecha próxima (15 días antes o después de la peregrinación).

  • TERCERO: ASISTIR A LA "Misa del peregrino"

Misa que tiene lugar todos los días a las 12,00 horas en el Monasterio de Santo Toribio, durante todo el Año Jubilar Lebaniego.

¿Por qué lo llamamos Año Jubilar?

Monseñor José Vilaplana (Obispo de la diócesis de Santander, que vivió tres de los cuatro últimos Años Santos Jubilares Lebaniegos, remarcó su carácter jubilar precisamente, y analizó el evento desde un punto de vista espiritual y manifestó que:

“Todos los años deben ser santos para un cristiano intentando santificar día a día su vida. Pero los jubilares son los excepcionales dado su carácter expiatorio de indulgencias liberadoras de culpa”.

Por eso, acuñó el término para distinguirlo más.

El cometido de un Año Jubilar Bíblico, según la doctrina extraída del Levítico, es actuar como regulador y recordatorio de esos derechos irrenunciables otorgados por el mismísimo creador a la propiedad, la libertad y el señorío de cada ser humano.

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